viernes, febrero 22, 2008

Décima

No hay cauce para las penas
ni cristal que no se empañe
ni cielo que desentrañe
tanta lágrima en la venas.
Benditas las magdalenas
que lloran penas de amor
bendita la lluvia en flor
que desemboca en los ríos,
benditos los amoríos
sin vencido o vencedor.

1 comentario:

azpeitia dijo...

Por qué no atreverse a hacer décimas, Sonetos, Liras, tercetas, romances...tienen un sabor especial.
Tú décima es de un diez sobresaliente....azpeitia