jueves, mayo 21, 2009

Ese fantasma



Cuán lejanas están las lunas
y el ahogo tan cerca
atenazando la garganta.
La cobardía siempre encuentra excusa
para no enfrentar al sufrimiento
cara a cara con el sol.
Se multiplican las heridas
cuando el dolor madura
en las grietas de la piel
y el olvido –ese fantasma-
larva feroz que no crece,
nos quiebra,
nos demuele.

viernes, enero 16, 2009

haiku-s


blancos cartuchos
atraviesan mis campos
y su perfume



en campo abierto
perfumada inocencia
niñez y calas



es tu perfume
mordido por la flor
de alba corola

miércoles, enero 14, 2009

En coma

Los ojos cerrados navegan entre ruinas.
Un estampido de cuervos despierta la única semilla
rastro de un tiempo delicioso de primaveras.
Su cuello, sus hombros y su frente resisten.
¡No busca piedad!
Olvida los sueños de ojos abiertos
y sin esfuerzo su boca se despide
en grises aleteos.
La libertad es tan incomprensible ahora.
No tiene remedio el silencio,
algo susurra su pulso:
no sé qué dice.

Cristo sin cruz

Fotografía de un Cristo gigante sito en la costanera de Miramar, Buenos Aires, Argentina.


Lo quiero ver acá. Totalmente desnudo comiendo un pancho por la calle Corrientes. O en la cancha, alentando a Tigre este domingo con su sueño de campeón. O bailando el tango en la Plaza Dorrego entre turistas y palomas. O en la cola del banco, o sentado en una butaca desvencijada en una función continuada de cine. O cartoneando. Por qué no recitando una poesía, emborrachándose, enamorándose. ¡O como ustedes elijan! Pero a nuestra imagen y semejanza. Ustedes que veneran al dios y se olvidan del hombre y continúan, siglo a siglo, crucificándolo. ¡Quítenle los clavos y la corona de espinas, bájenlo de una vez de la cruz! Curen sus heridas, besen su dolor. Devuélvanle la libertad en un holograma de vida y brazos abiertos.

lunes, enero 12, 2009

Tu silencio

Excelentemente compaginado por Liliana Varela y con la incomparable y enorme voz de Migdalia Mansilla Rojas, mi poema "Tu silencio" despierta todas las voces...

jueves, diciembre 18, 2008

Sin amor


“Y vuelves a cierto magritte”

Daniel Gayoso

Aunque haya escalado tus sueños y tu suerte,
y rociado con mi sal tus mares;
aunque haya surcado la tierra débil de tu carne
y aún hoy cabalgue sensual cada una de tus nubes.
No vuelvas a intentarlo.
No te desdobles inoportuno en la búsqueda de mi aliento.
No hallarás más que este deseo -indómito y technicolor-
que nace y muere repentinamente.
No puedo amar en tu fatídica escala de grises.

Desaparecido

Cada grano de arena
cobra vida en la huella
y se une a la búsqueda.
Vos a la deriva libre ya del ansia
rendido a los caprichos del mar
que te oculta en su delirio.
Con las manos aún calientes,
quemadas tus uñas en la carne del sol
-único y cruel testigo-
no volverás a la orilla
y desde el dolor de todos los ojos que hoy te buscan
emergerá la luz, al pie de tu ausencia.



Miramar, 29 de Noviembre de 2008.