sábado, octubre 20, 2007

Soneto




Como el vago y triste eco del resuello
de ese bandoneón abandonado
mi pobre corazón acongojado
derrama sus pesares sin consuelo

Se esconde, se agazapa, se resiste,
se niega rotundo a enamorarse
decide que no volverá a jugarse
entregado a la pena que persiste

Mas todos mis sentidos lo espolean
henchidos, en mi cuerpo de mujer
y llegados a su puerta golpean

para que vuelva el amor a crecer
para que las heridas ya no duelan
buscando ansiosos verme renacer.

1 comentario:

Alicia María Abatilli dijo...

Bello soneto. Felicitaciones. Hermoso tu blog.
Desde Córdoba un abrazo.
Alicia